República Argentina: 10:01:00pm

Un espectacular atentado con ocho militares muertos y características sin precedentes sacudió en la mañana del sábado  (27 ago 2016)  a Paraguay y abrió un racimo de incógnitas sobre la actividad cada vez más mortífera de un grupo guerrillero atrincherado desde hace ocho años en el norte del país, según un informe especial del periodista Hugo Ruiz Olazar para el diario Clarín.

Se trata de un oficial y siete suboficiales  de una patrulla del ejército asesinados en el ataque ocurrido en un camino vecinal de Arroyito en el departamento de Concepción, distante a 500 kilómetros al norte de Asunción.

Los atacantes serian un comando del denominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), una guerrilla que comenzó a operar en 2008 pero nunca había cometido un golpe de este nivel destructivo. El gobierno suspendió  todas las actividades después de conocer la noticia  que sacudió al país.

Según los testigos y funcionarios, a las nueve del viernes,  el vehículo de los oficiales que pertenecían a la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) fue volado por explosivos colocados en el camino. Cundo la tripulación dejó el móvil, fueron ametrallados. Seis murieron instántaneamente y otros dos poco después cuando se intentaba auxiliarlos.

 “Fue una emboscada cobarde del tipo que nos tiene acostumbrados este grupo terrorista”, dijo el ministro del Interior Francisco de Vargas a los periodistas. “Colocaron explosivos en el camino donde debía transitar la patrulla de rutina. Por la forma de actuar creemos que se trata de un ataque del EPP”, agregó el secretario de Estado.

Se trata del mayor número de bajas que acusa esta denominada Fuerza de Tarea que une a militares con policiales en tareas represivas. Portavoces de la FTC recordaron a Clarín que con las víctimas de este sábado, el EPP superó los 60 asesinatos, en su mayoría militares y policías, ganaderos y peones de estancia. Entre los muertos figuran un subteniente, y el resto sargentos primero y segundo. No había soldados rasos.

Los cuerpos fueron trasladados hasta el hospital regional de Concepción, en la capital del departamento. Ayer por la mañana el lugar congregó a decenas de familiares y a una multitud de vecinos de la zona rural que, entre gritos y sollozos vieron desfilar los ataúdes de los soldados caídos, en su mayoría, con un promedio de edad de 20 a 22 años. Los militares prestaban servicio en una llamada Sub Area de Pacificación desplegada en esa zona precisamente para reprimir la actividad de esta guerrilla. La emboscada se produjo en un camino vecinal despoblado, distante a unos escasos 7 kilómetros de la ruta que une Concepción con Asunción, en el distrito de Arroyito.

El ministro De Vargas relató que los guerrilleros detonaron la bomba enterrada en un arenal al paso del vehículo con un sistema de control remoto. El explosivo era de muy alto poder. La patrulla quedó con el habitáculo totalmente destruido. Los asesinos remataron a los sobrevivientes y se llevaron sus armas, según el relato oficial de la FTC.

“Los primeros militares que llegaron al lugar del atentado quedaron impresionados y algunos temblaron por el shock que les produjo ver a sus camaradas muertos”, relató a Clarín el corresponsal del diario ABC en Concepción, Aldo Rojas, el primer hombre de prensa en llegar para reportar la situación.

El EPP es una misteriosa organización, con algunos líderes presos que se identifica con confusos rótulos de “anarcomunismo” y “ambientalismo”. Según los especialistas cuenta con una reducida fuerza armada, posiblemente una decenas según las fuerzas de seguridad, aunque otras fuentes sostienen que serian cientos. De todos modo aún así el número no implicaría una amenaza que no pudiera sera resuelta rápidamente por una tropa militar entrenada, afirman los analistas.

El lugar donde han extendido sus operaciones en una rica región dedicada a la ganadería. Investigaciones de la Fuera de Tarea Conjunta señalan que el EPP maneja unos tres millones de dólares que lograron con secuestros y extorsiones a modo de “impuestos de guerra” pagados por hacendados para evitar ser atacados.

En 2012 se desprendió del EPP otro grupo denominado Asociación Campesina Armada, cuyos líderes fueron abatidos por las fuerzas de seguridad y el grupo habría sido desbaratado. El EPP mantiene en cautiverio al suboficial de policía Edelio Morínigo y a los colonos menonistas Abraham Fehr y Franz Wiebe por los cuales piden restante, dijeron las autoridades. Entre el más de medio centenar de víctimas que han cumulado en estos años, hay al menos 29 oficiales tanto del ejército como de la policía y una treintena de civiles.

El presidente en ejercicio Juan Afara, que reemplaza a Horacio Cartes, de viaje en México, condenó  el ataque y suspendió todas las actividades oficiales. w

 


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