República Argentina: 9:46:09am

El combate se desarrolló en el marco del Operativo Independencia, que significó el intento de reprimir a los grupos insurgentes con la utilización, legal y dentro del marco constitucional, de las Fuerzas Armadas con métodos represivos legales en pleno gobierno democrático del gobierno constitucional de la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón.

Los guerrilleros planearon para después del 29 de mayo de 1975 un ataque al Puesto de Comando Táctico de Famaillá. Tenían una maqueta con el Puesto de Comunicaciones, las habitaciones y baños de los jefes y el centro clandestino de detención ubicado allí. El grupo insurgente ERP contaba con ciento diecisiete hombres uniformados y cincuenta hombres de civil para las operaciones de apoyo. Estos habrían de encontrar a unos treinta o treinta y cinco hombres para la defensa del Comando, puesto que las dos secciones de comunicaciones estaban a lo largo de la ruta 301 y la Sección de Ingenieros 5 en tareas de acción cívica.

Los combatientes se habían atrincherado en finca Sorteix, a dieciocho kilómetros de Famaillá.

Se había fijado el ataque para el 28 de mayo casi al oscurecer, de manera tal que coincidiese con la fecha en que se celebra el Día del Ejército. Pero, ese día, dos grupos de la Sección Ingenieros 5 habían traído material en la Escuela de Manchalá para completar el plan de acción cívica. Esta circunstancia coadyuvó a la derrota de la Compañía Ramón Rosa Jiménez apoyada por contingentes del ERP que concurrían desde Córdoba. Los ciento diecisiete combatientes se habían atrincherado en Finca Sorteix, a dieciocho kilómetros de Famaillá, manteniendo secuestrados a los dueños y a los peones. Allí comieron, descansaron y filmaron una película documentando sus actividades para fines propagandísticos.

La fuerza de Ejército contaba con información secreta sobre un plan del ERP, aunque no se sabía dónde ni cómo se desarrollaría. Por eso, el Escuadrón de Gendarmería Jesús María llegó a la zona del Río Colorado y Santa Rosa de Leales donde se esperaba el ataque. Allí, un mayor del Ejército asumió el mando y tuvo como tarea rastrear la zona en vista de que algunos pobladores habían visto movimientos sospechosos.

La información dada por un policía de la provincia el día anterior coincidió con el hecho de que en la plaza de Famaillá fueron apresados varios jóvenes con cuadernos donde tenían dibujos de la ciudad. En consecuencia, se ordenó que el Escuadrón de Gendarmería batiera la zona de Río Colorado, Simoca, Santa Rosa de Leales y todavía más al norte, si bien en la mañana del día 28 una de las patrullas de ese escuadrón pasó cerca de la Finca Sorteix, no advirtió que estaba ocupada. Eso dio pie a que el ERP levantara campamento y se pusiera en marcha para evitar un enfrentamiento prematuro que podría hacerle fracasar todo el plan.

La captura de Famaillá tenía, , varias fases: fusilar a los oficiales, tomar al comandante de la brigada para canjearlo, licenciar a los soldados previa toma del armamento, liberar a los detenidos y anunciar la victoria.

 

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