República Argentina: 5:21:32am

El lunes, había llevado personalmente la carta hasta la mesa de entradas del ministerio de Defensa. Allí se refería a la posibilidad de que los militares sean apartados de la conducción del IOSFA, la obra social del personal en actividad y retirado de las Fuerzas Armadas, que generó un gran malestar dentro de la estructura castrense.

"Me pregunto por qué la conducción del Ministerio de Defensa provoca esto en este momento. Las causas podrían ser de distinto tenor: ¿incompetencia, ignorancia, política? No encuentro una respuesta", escribió el veterano de guerra, quien combatió en puerto Howard.

En diálogo con Infobae, Duarte contó cómo le comunicaron que había sido excluido. "Hoy di dos horas de clases y, antes de irme, pasé por la sala de profesores a tomar un café. Allí el jefe de estudios me dijo que no había entrado mi contrato, que yo firmé en diciembre. Le pregunté qué hacía mañana, que tenía que dar otras tres horas de clase y me respondió: 'Y… no podemos porque no está el contrato'. Le di una palmada en el hombro y me fui", contó el coronel (R).

Y agregó: "A raíz de la carta que yo mandé ocurre estoy ahora. Son las cosas que pasan por hacer lo que uno cree correcto".

En la carta, Duarte había señalado que "hace décadas que el Ministerio de Defensa ha dejado de ser un área trascendente de las políticas públicas para los diferentes gobiernos. Y pareciera ser todo válido a la hora de humillar a las Fuerzas Armadas".

La tensión fue creciendo cuando la semana pasada el interventor del IOSFA, Pedro Barrios -nombrado por Aguad- elevó una nota al ministro en la que sostuvo que la gestión de la obra social "requiere de competencias específicas que en general no tienen relación con la actividad militar o de seguridad". Para finalizar, solicitó a su superior "que adopte las medidas necesarias para dejar de considerar al IOSFA como destino militar".

El IOSFA tiene más de 640 mil afiliados, nació en 2013 con la unificación del IOSE (Ejército), la DIBA (Armada) y la DIOSFA (Fuerza Aérea) y es la tercera en el ranking de las obras sociales del país. El malestar en las Fuerzas se instaló entre los militares, quienes manifestaron su preocupación por el ingreso de cuadros políticos a los estratos de conducción de la obra social y consideraron la solicitud de Barrios como "una discriminación".

El general retirado José Figueroa, director vocal del IOSFA, ya había rechazado la decisión de Barrios, y en un escrito había manifestado su enojo por haberse tratado de una resolución "personal e inconsulta" en un tema de la envergadura.

Duarte, que ahora se sumó a la polémica generada en el ministerio, es héroe de Malvinas, licenciado en Estrategia y Organización, comando, paracaidista e instructor de andinismo, paracaidisimo y comandos, y tiene un gran prestigio dentro del Ejército y de las Fuerzas Armadas: "Reúne las condiciones de soldado combatiente de sobresalientes destrezas y valor", definieron sus camaradas frente a Infobae.

 

En las últimas horas, el veterano de Malvinas sumó el apoyo de otro ex combatiente, que además es funcionario del Gobierno. Se trata de Juan José Gómez Centurión, ex director de la Aduana y actual vicepresidente del Banco Nación.

"Al coronel Duarte le cortaron el contrato como profesor en el Colegio Militar de la Nación en represalia por la carta sobre el IOSFA. Oscar Aguad, eso no se le hace a un veterano de guerra", escribió Gómez Centurión en su cuenta de la red social Twitter. 

La historia de Duarte en Malvinas

 

Durante el conflicto armado de 1982 fue jefe de la 1ra sección de la Compañía de Comandos 601 y, durante la misma, comandó exitosas operaciones detrás de las líneas enemigas y se enfrentó a las S.A.S. -las fuerzas especiales de más fama en el Ejército Británico y una de las más prestigiosas del mundo-, resultando victorioso.

En su misiva al ministro Aguad, el militar condecorado por su actuación en la guerra, aseguró que ahora que las Fuerzas Armadas "prácticamente han sido borradas de toda consideración y, aparentemente, ya no tienen ningún otro tema para el escarnio, se la toman con nuestra Obra Social, que es lo mismo decir con nuestras familias".

"Es fácil, lo reconozco; los militares no tenemos sindicato, no hacemos paros ni movilizaciones y los políticos que deberían defendernos el salario y la salud, son simples aficionados que desconocen la particular problemática de la cuestión militar", agregó sin ocultar su malestar.

La carta generó una fuerte reacción dentro de la Fuerza por la gran prédica que tiene Duarte entre los militares. Todos remarcaron su historia dentro del Ejército y durante la guerra y rememoraron con orgullo aquel combate en Howard donde murió el jefe de Escuadrón 19 SAS, capitán Gavin John Hamilton y fue capturado el cabo primero Roy Fonseca, el único prisionero inglés capturado en combate terrestre después del 2 de abril.

Sus compañeros recordaron que el entonces teniente primero Duarte le dio sepultura con honores militares al capitán inglés en Puerto Howard. "Hamilton fue velado y enterrado con la bandera británica sobre su cuerpo y con un cordón de honor. Esto le valió que los soldados británicos le rindieran honores a Duarte y a su sección una vez terminadas las hostilidades", afirmaron a Infobae.

En el 2002, a los 20 años de la guerra, el coronel Duarte se reunió en Londres con la viuda de Hamilton, Victoria Carter. Ella quería agradecerle su humanidad y hombría de bien por haber informado que su esposo había caído en combate como un valiente. "Él no es un asesino -dijo la esposa del oficial inglés en presencia de la prensa británica-, él es un soldado que peleaba por su Patria".

La enérgica carta al ministro conlleva todo el peso de esta historia dentro de las Fuerzas Armadas. En uno de sus párrafos, el militar le escribió a Aguad que "los ministros de Defensa de las últimas décadas y sus asesores, que provienen en el mejor de los casos de la función pública y nada saben de Defensa y, menos aún, de fuerzas armadas" fueron los que hicieron que la obra social "se haya transformado en un instituto muy particular".

"Tal vez Usted no lo sepa, pero la obra social de las fuerzas armadas posee particularidades que la hacen muy diferente a otras. Las enormes distancias y la dispersión territorial hacen que los costos de la atención sanitaria a sus afiliados sean altísimos ya que nuestro país posee unidades y destacamentos -que incluyen a Gendarmería Nacional- desde Tartagal, hasta Ushuaia, desde Puente del Inca, hasta Buenos Aires, incluso en lugares muy poco accesibles", subrayó.

 

Señaló, además, que Barrios -"del que desconozco su idoneidad en la materia"- pretendió comparar al IOSFA y su funcionamiento con otras obras sociales, "lo que da cuenta del desconocimiento que se tiene sobre lo que son y necesitan las Fuerzas Armadas".

Quien fuera Subdirector de Investigación y Desarrollo del Ejército, jefe de regimiento, instructor de comandos y escritor de varios libros, aseguró que la decisión de apartar a las militares de la gestión del IOSFA "manifiesta una profunda ignorancia sobre la misión, la organización, el despliegue y las actividades de su conjunto, y de los elementos que la componen, así como las dificultades que permanentemente atraviesan".

 

Más Leídas