República Argentina: 3:39:47am

 

Según lo informó el lunes el corresponsal en Rosario del diario La Nación, Macri había realizado un viaje aéreo desde Córdoba, donde disfrutaba de unos días de descanso junto a su familia, y  celebró su cumpleaños número 57, pero la lluvia fue determinante en la última decisión. Aún así, el acto se realizó, en un lugar cerrado, presidido por el gobernador santafecino, el socialista Miguel Lifschitz.

Fue el propio público congregado para acompañar a Macri quien reaccionó cuando un grupo de militante mostró banderas contra el presidente de la nación. Se registraron escenas de pugilato pero finalmente los jóvenes K fueron expulsados con silbidos y gritos de "Argentina...Argentina".

Lifschitz se convirtió en el orador obligado de la conmemoración de la Batalla de San Lorenzo, ante la ausencia de Macri. Cuando su discurso apenas llevaba unos minutos, se desplegó la primera bandera: "Macri = hambre", rezaba. De inmedito comenzaron los cánticos en contra del presidente, a quien acusaban de no haberse animado a presentarse en San Lorenzo. "Patria sí, colonia no", fue otra de las consignas que se escucharon.

El grupo de unas 30 personas quedó enseguida rodeada por otros asistentes al acto que, ataviados con trajes tradicionales, los obligaron a hacer una fila y los escoltaron hasta la salida de la escuela Santa Rosa de Viterbo, en medio de insultos y otras agresiones.

Todo ocurrió en medio minuto en el que las palabras del gobernador quedaron ocultas debajo de los chiflidos y gritos de "¡Argentina, Argentina!" y los aplausos de los vecinos cuando los manifestantes fueron expulsados. Afuera el grupo se disgregó. Las pancartas fueron destrozadas y quedaron en el piso de la escuela.

"No nos gusta que venga gente que no es de la ciudad a romper de esta manera con algo que es tradición. Si viene gente de otros lugares tienen que ocupar el lugar que les corresponde", expresaron vecinos de San Lorenzo, enfurecida con los manifestantes

El inicio de las actividades estaba previsto para las 18.30 de ayer. Incluía lanzamiento de paracaidistas, un desfile cívico militar con varias organizaciones de la ciudad y espectáculos que iban a desarrollarse en un escenario armado en el Campo de la Gloria. Pero cerca de las 17, el panorama cambió los planes. La lluvia que impidió la llegada del presidente Mauricio Macri fue la misma que obligó a reducir el acto y reorganizarlo en medio de un caos generalizado.

 

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