Hubiera sido menos hipócrita sincerarse y decir que se los condenaba a morir en un penal por ser militares que sostener artificialmente todas las barbaridades jurídicas que se dijeron en nombre del Estado de Derecho. Flaco favor se le hizo al derecho penal argentino. Igual que en la revolución francesa, algunos ex funcionarios/as son hoy víctimas del sistema procesal perverso que alimentaron. La Argentina no puede resucitar sin su fe fundante, sin perdón y sin recomponer la unidad nacional.
Javier Ignacio Baños
DNI 23.771.916



