Por Claudio Chaves* publicado por www.laprensa.com.ar
De pronto, casi de repente, sin decir ¡agua va! un sector de la vida cultural argentina se hizo malvinera. El buen tono continuó y terminaron disfrutando de la Selección Nacional no obstante desconfiar de ella por su condición de desclasados, jóvenes millonarios, sin conciencia nacional que habían perdido arraigo y apego a la Patria.




