Por Rosendo Fraga publicado por www.infobae.com Washington enfrenta una agenda exterior sobrecargada, con escasos resultados visibles
Dos días atrás, el presidente Donald Trump dio una definición contundente respecto a la guerra con Irán, que quizás pasó un tanto inadvertida por su tendencia a contradecirse. Dijo precisamente que la guerra iba a durar hasta después de las elecciones del 3 de noviembre. Su argumento fue que Teherán buscaba la derrota del presidente en esta elección y que, independientemente de lo que sucediera, la guerra perdería sentido político para Irán después de los comicios.