Por Roberto L. Elissalde * publicado por www.laprensa.com.ar .
Con título tan sugestivo y una tapa de excelente diseño donde sólo hay un marco, María Benicia Costa Paz recuerda que desde su más tierna infancia el retrato al óleo de un militar que colgaba del living de su casa le llamaba la atención: "luce su uniforme de gala y las medallas de oro y de plata que le fueran entregadas por su valor en las batallas…. Nuestras miradas se cruzaban, misteriosamente, varias veces al día. Y siempre me sorprendía su persistente mirada, estuviera donde estuviera".