Señor Director: Es lamentable que no se le encuentre solución al problema de los menos delincuentes. En algunos Estados de los EE. UU las escuelas primarias organizan visitas de “conocimiento” a una cárcel y después de recorrer lugares que infunden temor; un preso de buena conducta les da una explicación de lo que les puede ocurrir si llegan a parar a una cárcel.
La charla es amena y los menores ven con sus ojos una realidad desconocida, después de dos horas salen muy impresionados. Se necesita imaginación para salvar a una generación de jóvenes y aquí hay una buena idea. En otras palabras, los chicos salen “vacunados”.
Está política es disuasiva 100%, no cuesta dinero, es muy práctica, da buenos resultados y podría ser aplicada por cualquier Gobierno.
Comandante (R) GNA Walter A. Martínez