República Argentina: 12:23:13pm


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Editorial del diario La Nación publicado por www.lanacion.com.ar

El último relevamiento de Reporteros Sin Fronteras (RSF) encendió alarmas a nivel global. Por primera vez en 25 años, más de la mitad de los países considerados quedaron catalogados bajo situaciones “difíciles” o “muy graves”, los dos niveles más bajos del ranking.

En su clasificación de 2026, RSF señala que la puntuación media de los 180 países analizados nunca había sido tan baja. Menos del 1% de la población mundial goza de lo que Reporteros considera una buena situación de la libertad de prensa, cuando en 2002 era un 20%.

El ranking lo encabeza nuevamente Noruega, el único país que obtiene un sobresaliente (92,72 sobre 100), seguido de Países Bajos, Estonia, Dinamarca, Suecia y Finlandia. La lista la cierran las dictaduras de Arabia Saudita (puesto 176), Irán (177), China (178), Corea del Norte (179) y Eritrea (180). Rusia (172) también figura entre los regímenes más cerrados a la prensa.

Los países de América Latina tampoco han tenido un buen desempeño. Ecuador ocupa el lugar 125, en tanto Perú -donde el último año fueron asesinados cuatro periodistas- ha bajado 14 puestos, al 144. El Salvador, víctima de los ataques de Nayib Bukele contra la prensa, retrocedió 8 posiciones quedando en la 143. Al final de la lista, aunque con leves mejorías, figuran Venezuela (159, tras 160), Cuba (160, tras el 165) y Nicaragua (168, tras el 172).

En este escenario y por segundo año consecutivo, la Argentina registró una abrupta caída y bajó al puesto 98°, once lugares por debajo del informe anterior. El país pasó de una situación “problemática” en 2024 a ser considerado ahora dentro del nivel “difícil”, lo que marca un empeoramiento en los indicadores vinculados con el ejercicio del periodismo, “al que no se lo odia lo suficiente”, según manifiestan reiteradamente funcionarios libertarios.

El informe vincula este retroceso al alineamiento del mandatario argentino con el presidente norteamericano. Según RSF, “los fervientes defensores de Donald Trump en América Latina, Javier Milei y Bukele reproducen el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación”. En esa línea, Estados Unidos también cayó siete posiciones y se ubicó en el puesto 64°.

Por su parte, el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) en su Informe Anual de Monitoreo 2025 titulado “El periodismo en riesgo de silencio” da cuenta del aumento de los ataques a la prensa desde el poder respecto de 2024, que fue del 55% (179 casos).

Según el reporte, en 2025 se registró un récord de 278 casos de ataques contra periodistas, el más relevante desde el nacimiento del Monitoreo en 2008. Al igual que en la oportunidad anterior, el presidente Milei volvió a quedar primero como autor de 119 del total de las arremetidas.

Por otro lado, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) cuestionó la creación de la Oficina de Respuesta Oficial y alertó ante una potencial dinámica acusatoria y estigmatizante que se pretende asignarle. El ente, destinado a patrullar medios de comunicación y redes fue creado para “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”, según su texto de presentación.

La última medida contra los medios desde que Milei llegó al poder fue la prohibición temporal de ingreso a la Casa Rosada a los periodistas allí acreditados. La denuncia penal por presunto espionaje ilegal contra dos periodistas del Canal TN, efectivizada por la Casa Militar, fue la razón esgrimida para la sanción colectiva, aunque combina a la perfección con los insultos que, día tras día, salen de las redes sociales del Presidente, replicados por funcionarios y simpatizantes libertarios.

Tanto ADEPA como Fopea manifestaron su máxima preocupación por la restricción impuesta, calificándola como “una medida intempestiva que no reconoce antecedentes en la vida democrática argentina (...), de extrema gravedad institucional, ya que altera las condiciones básicas para la cobertura periodística del principal ámbito de funcionamiento del Poder Ejecutivo Nacional”.

La prohibición de ingreso a la Sala de Periodistas impuesta el pasado 23 de abril fue finalmente revertida con efecto práctico a partir el primer día hábil de mayo, con mayores controles y requisitos para los medios autorizados, prohibiéndose la circulación por los pasillos y el Patio de las Palmeras, lo cual dificulta a la prensa el registro de entrada y salida de los funcionarios.

Es de esperar que el Gobierno, sus funcionarios y seguidores cesen en sus virulentos ataques contra periodistas y medios de comunicación. Las limitaciones al acceso a la información, intimidación, amenazas y censura de las que son objeto no tienen cabida en democracia