REDACCION TIEMPO MILITAR. Nuestra Redacción recibió el MENSAJE N° 011 de la Delegación Bariloche de la Unión de Promociones que reproducimos textualmente:
“PERSECUCIÓN SOSTENIDA EN EL TIEMPO
Hay algo que no cierra. Y ya no se puede disimular. En la Argentina, los procesos por hechos de los años 70 llevan décadas. DÉCADAS. No es memoria. No es justicia. Es persecución sostenida en el tiempo. Porque cuando un proceso dura 40 o 50 años, deja de ser un juicio. Pasa a ser un castigo en sí mismo. La Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos son claros: toda persona tiene derecho a ser juzgada en un plazo razonable.
No en medio siglo. No cuando la prueba se diluye. No cuando los testigos ya no están. No cuando la defensa es materialmente imposible. Y en ese contexto aparece una contradicción que resulta imposible de justificar.
El brigadier Orlando Ramón Agosti, integrante de la Junta Militar, fue condenado en el histórico Juicio a las Juntas a 8 años de prisión. Máximo nivel de responsabilidad. Máximo poder de decisión. Ocho años.
En cambio, el cabo de la Fuerza Aérea Julio Narciso Flores, con 18 años al momento de los hechos, cumpliendo funciones de guardia, recibe cadena perpetua. Sin poder de mando. Sin capacidad de decisión. Sin control sobre los hechos. Perpetua. Entonces la pregunta es inevitable: ¿Se está juzgando la responsabilidad... o se está construyendo un relato punitivo donde la jerarquía ya no importa? Porque si quien integraba la cúspide del poder recibe una pena menor que quien estaba en el escalón más bajo, algo esencial se ha quebrado. Y no es menor: se ha quebrado el principio de proporcionalidad de la pena.
Se ha quebrado la igualdad ante la ley. Y, sobre todo, se ha quebrado la idea misma de justicia. No hay derechos humanos si dependen de a quién se juzga. No hay justicia si el tiempo se usa como herramienta de condena. No hay verdad si las reglas cambian según el caso. Esto no es revisión histórica. Esto exige revisión judicial. Porque un juicio sin plazo razonable, con prueba degradada por el tiempo y con penas que contradicen toda lógica jurídica, no es justicia.
Es otra cosa. Y esa otra cosa, en un Estado de Derecho, también debería preocuparnos…
Unión de Promociones - Delegación Bariloche”.




