República Argentina: 3:41:14pm


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REDACCION TIEMPO MILITAR. Esta ONG  ( www.justiciayconcordia.org ) emitió un documento referido al realizado por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina del 10 de marzo, que “…resolvió impugnarlo en los términos que resultan de la misiva que se acompaña…” y que reproducimos textualmente:

“Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia

Nuestra Asociación, después de haber tomado conocimiento del documento emitido el 10 de marzo del año en curso por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, resolvió impugnarlo en los términos que resultan de la misiva que se acompaña como archivo adjunto, dirigida a dicha Comisión, como así también al Excelentísimo y Reverendísimo Señor Nuncio Apostólico en la República Argentina.

Con posterioridad a ello, copia de la misma carta fue remitida a todos los obispos de nuestro país y, por este medio, se pone también en conocimiento de los miembros, colaboradores y amigos de esta Asociación.

Atentamente,

Juan Vergara Del Carril                  Alberto Solanet

 Secretario                                        Presidente“

La Carta enviada a la CEA   

“Buenos Aires, 25 de marzo de 2026.

Señor Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina

S.E.R. Monseñor Marcelo Colombo

S / D

Ref.: Impugnación al Mensaje de la

Comisión Permanente del 10/03/2026

Excelencia Reverendísima:

A escasos días de habernos dirigido a V.E. para manifestar nuestro estupor por la recepción brindada a una entidad de claro sesgo ideológico como las Abuelas de Plaza de Mayo, nos vemos compelidos a escribir nuevamente. Lo hacemos ante la reciente declaración de la Comisión Permanente titulada «Nunca más» a la violencia de la dictadura y «siempre más» a una democracia justa.

Como abogados y como fieles católicos que somos en nuestra gran mayoría, protestamos ante un documento que representa una nueva y más grave claudicación de quienes tienen el mandato divino de predicar la Verdad. La versión de los hechos que la Comisión Permanente difunde a propósito del 50° aniversario del 24 de marzo de 1976 no solo es parcial; es históricamente falsa.

Si el aporte de nuestros pastores a la concordia nacional se reduce a repetir los dictados de la corrección política y a eludir el nombre de las cosas, el silencio hubiera sido preferible. Enumeramos las falencias que tornan a este documento en un agravio a la verdad y a la justicia:

Omisión del Terrorismo Subversivo: El documento parece redactado bajo la premisa de que solo existió la represión estatal. Silencia la acción de las organizaciones terroristas que bañaron de sangre a la Nación y omite toda referencia a sus víctimas. Tras cinco décadas, el dolor de esas familias sigue siendo ignorado por una jerarquía que prefiere la comodidad del discurso mediático al consuelo de los olvidados.

Responsabilidad del Clero y Amnesia Institucional: Es nula mención a la participación de clérigos en organizaciones terroristas y al papel del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en la justificación de la lucha armada. Se omite toda autocrítica sobre cómo esa prédica ideologizada lavó el cerebro de tantísimos jóvenes - incluso adolescentes -, conduciéndolos al crimen y a la muerte. Olvidan, en este ejercicio de memoria selectiva, que un hombre como Carlos Sacheri denunció esta "Iglesia clandestina" y lo pagó con su vida, asesinado al salir de la Santa Misa.

Endiosamiento de la Democracia y Pérdida de Perspectiva Sobrenatural: El documento incurre en una suerte de sacralización de la democracia, presentándola como un valor absoluto. Sorprende que, bajo el amparo de "derechos y obligaciones", los obispos callen las aberraciones legales sancionadas en este sistema, como el crimen del aborto o la desnaturalización del matrimonio. Pareciera que la legalidad formal bajo democracia exime a los actos de su perversidad intrínseca.

Ambigüedad del Lenguaje: Las escasas referencias al "ambiente general de violencia" son frases dispersas y elípticas que se diluyen en un texto diseñado para no desentonar del pensamiento único dominante. De un sucesor de los Apóstoles se espera una palabra categórica e inequívoca, no generalidades que solo sirven para oscurecer la realidad.

Monseñor, es imposible construir la paz sobre la mentira y la exclusión. El documento de la Comisión Permanente no promueve la unión, sino que agrava la ruptura al reproducir irreflexivamente los lugares comunes de una política de persecución y venganza judicial que ustedes, como pastores, deberían ser los primeros en denunciar.

Pretendemos de V.E. y de los miembros de la CEA la valentía de recuperar la perspectiva sobrenatural de su misión. La Iglesia no está para ser la escribanía espiritual de un relato ideológico, sino para iluminar las conciencias con la Verdad completa.

Saludamos a V.E. con la consideración debida.

Juan Antonio Vergara del Carril   Alberto Solanet

Secretario                                     Presidente

c/copia al Sr Nuncio Apostólico

Al Sr. Obispo Castrense y a los Señores Obispos miembros de la Conferencia Episcopal