Por Carlos Manuel de la Serna*
Ante la publicación del Decreto 88/26 de disolución del IOSFA y consecuente surgimiento de dos nuevas obras sociales, una para el personal de las Fuerzas Armadas (OSFA) y otra para el de las Fuerzas de Seguridad (OSFFESEG), resulta de interés analizar los cambios que conlleva esta decisión y que deberían garantizar la solución definitiva de los graves problemas que sobrelleva la primera afectando seriamente la atención sanitaria de los afiliados.



