La superposición temporal entre ambos movimientos elevó el episodio al plano político-institucional y amplificó las preguntas sobre el alcance y los objetivos de la presencia aérea estadounidense en el país. La nueva aeronave tocó pista en el Aeroparque Jorge Newbery a las 13:38, según registros de seguimiento de vuelos. Se trata de un Boeing C-40C “Clipper”, identificado por su Modo S AE1167, una plataforma configurada para transporte de autoridades y misiones diplomáticas de alto nivel.

De acuerdo con el historial reciente del avión, había operado días atrás en Ginebra como apoyo logístico de la delegación presidencial de Estados Unidos durante el Foro Económico Mundial de Davos, regresó a Joint Base Andrews y luego emprendió vuelo hacia Sudamérica con escala técnica en Lima, antes de su arribo a Buenos Aires.

El aterrizaje del AE1167 se produjo menos de 48 horas después del arribo del primer C-40 de la USAF —matrícula 05-0730— que ingresó al país, pasó por Aeroparque y luego voló hacia Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Ese movimiento previo, por su localización geográfica y por el perfil de la aeronave, concentró rápidamente la atención pública y parlamentaria.

El Senado exige precisiones al Poder Ejecutivo

En este contexto, el Senado de la Nación Argentina presentó un proyecto de comunicación para requerir al Poder Ejecutivo Nacional información detallada sobre el arribo y las actividades del primer C-40 que visitó Ushuaia. La iniciativa fue impulsada por la senadora nacional por Tierra del Fuego AeIAS, Cristina López, y busca despejar dudas que, según el texto, persisten por la ausencia de comunicaciones oficiales.

El pedido parlamentario solicita conocer qué organismos autorizaron el ingreso, permanencia y desplazamiento interno de la aeronave; qué actos administrativos respaldaron esos permisos; y la identidad, cargos y funciones de la tripulación y los pasajeros. Además, requiere que se informe si el Poder Ejecutivo tenía conocimiento previo del vuelo —incluyendo fecha, horario, itinerario y escalas— y cuál fue el motivo oficial de la visita y los objetivos de la delegación.

Dos C-40 en pocos días y una señal política

Desde el punto de vista operativo, la coincidencia de dos C-40 de la USAF en territorio argentino en un lapso tan corto no es un dato menor. El C-40 —versión militar del Boeing 737— es empleado habitualmente para trasladar altos mandos militares, funcionarios del Departamento de Defensa y del Departamento de Estado, y delegaciones políticas, además de equipos de seguridad y apoyo. Por diseño, es una aeronave asociada a misiones de jerarquía, no a rotaciones logísticas rutinarias.

El canciller argentino, Pablo Quirno, difundió en redes sociales un mensaje en el que afirmó que la aeronave trasladó a una delegación bipartidaria del Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que se encuentra de visita oficial en la Argentina.

En su publicación, Quirno señaló que, “dado el interés que despierta el plan de gobierno de la Argentina en el mundo y, en este caso, la relación estratégica entre Argentina y Estados Unidos”, el Ejecutivo celebra la visita de distintas comitivas interesadas en el país. La aclaración aportó un primer encuadre político al episodio, aunque no precisó itinerarios, escalas internas ni el uso específico de medios de la Fuerza Aérea estadounidense.

La llegada del segundo C-40 —vinculado al entorno de Davos— refuerza la percepción de que la Argentina quedó insertada en una agenda de alto nivel en un momento particularmente sensible, con debates abiertos sobre recursos estratégicos, proyección antártica y alineamientos internacionales. Al mismo tiempo, la ausencia de información oficial alimenta un escenario donde las preguntas crecen más rápido que las certezas.